Historias De Navidad, Pastorelas

Tuy que consiste en poner en las aguas del río una cestilla con la ropa del niño enfermo y una vela encendida. Leonardo le imprimiera ese gesto que conmueve pensando en la de ojos altivos que la mirarían, en la de figuras alzadas que querrían acceder a su altura, en la de perfiles aderezados ante el espejo para llamar su atención, en la de razas que iban a asombrarse ante su rostro intentando descubrir el gran secreto de su sonrisa insinuada. Estuvo nervioso indagando por teléfono a ver a quién le podia haber dejado el pájaro, pero las llamadas no dieron resultado. Mal día de faena para los sepultureros, que tuvieron que descargar aquel bulto a solas porque ni séquito ni testigos pudieron sufrir la sobrecogedora tormenta. En la aventura me acompañaban el Cuartoquilo, el Miji, el Trabuco y el Cinini, que de mayores no pensaban dedicarse a este arte, sino que lo hacían por diversión, que también vale. Ahí está su obra clara para quien quiera compartir con él que “Nuestro ciclo es el de las estrellas. Triste frase en labios de quien no sabe de pipas, ni de historia, ni de vender, que sería lo suyo.

Morana se descubrían conchas por los pasadizos tallados por el agua.

Les Choristes, comedia dramática justamente seleccionada para los festivales de Berlín y Montreal y que ya se integró en el circuito comercial español de la mano distribuidora de AltaVista. Basta con estar atentos a los trazos con los que el poeta se proyecta al inicio del libro para ver que construye su propio camino. Y quieres decirle que la próxima vez mida su angustia para no derramarla encima del prójimo, pero la amistad ha colgado porque ya no hay tristeza, ni amistad, sino una circunstancia que da pie para todo.

Minnewater, o Lago del Amor, que era un viejo puerto interior y ahora es estanque, y al Beaterio de benedictinas, de 1245, y cómo no, al Museo de la Cerveza, sin olvidar el Stedelijke Musea Brugge para contemplar pinturas de Van Eyck, Weyden, Acker, Memling, el Bosco…»Hoy la columna la han escrito, sin saberlo, las voces de Brujas.

Cuando en la sobremesa pedía su “güisqui”, el equipo se preparaba para darle la tarde.

Cruzada ya la frontera del reconocimiento y del cariño hacia cualquier sitio, tras décadas de vagar por sus mundos íntimos, viene a presentar su obra reciente, la síntesis de lo que ha hecho, es decir, lo que ahora hace, porque un artista es eso, lo que hace, lo que es capaz de hacer.

Si digo lo que siento sin quitar ni poner, le noté siempre una especie de “Íntimo grito”, como si se viera forzado a gritarle en silencio a sus dentros.

Robadors, a las puertas del Raval, a la que se accedía desde las Ramblas por la calle Hospital, cerca del Liceo.

Era un puro azar, pero podía aparecer el listo de turno que casi adivinaba en qué mano estaba 'la china', o el que la trucaba, con los puños cerrados, dejando ver una mano más adelantada, o un puño más hinchado, o indicando socarronamente con la vista una de las manos para confundir al otro. Pero aunque son empobrecedoras en sí mismas y no resistirían un análisis, dan norte en conjunto de lo difícil que resulta entender el significado de Cultura, palabra que tanta resistencia opone a ser definida porque tiene un corazón tan tierno que cualquier vaivén podría herirla. Parece más efectiva la música que la letra, aunque el hecho de nombrar al animal lleve su tinte mágico porque se está invocando su presencia.

A los dieciocho años se traslada a París, donde permanece hasta rozar la treintena.

Monte Perdido por un atajo y encontramos al montañero que cien personas buscaban desde tres días atrás infructuosamente.

Sin embargo, ahí tienes a algún pamplinas que, después de mucho bandeo, toda la dicha que ha conseguido es tener un ropero con trajes adecuados a un partido, chupillas cortas para otro, chaquetas así o asao por si un tercero respira y camisas de todos los colores para que vayan a juego con lo que pudiera venir, aparte de estar nervioso como un flan porque nunca sabe qué ropa se llevará mañana.

Al final de todo el meneo seudoliterario que nos copa, sazonado de amiguismos, poblado de tristes ejércitos de mesa camilla, sembrado de poetas oficiales, siempre nos quedará la Poesía contenida en este libro.

Suena hoy en el estudio mientras escribo y deja desfilar por la mente llanuras infinitas, coincidencias de memoria, lejanías que quedaron flotando en los siglos para venir a fijarse en esta obra con vocación de ser compartidas. Un vecino, amo de vida y muerte de los árboles, trajo un día un tractor gigantesco y aquello, que había tardado un siglo en crecer, lo arrasó en una tarde.

La cosa es que en el vestíbulo de un hotel de Atenas volví a encontrar a Manuel.

Cuartoquilo, que se fue a Barcelona y lo perdí de vista, o el Miji y los demás, ya digo, que lo hacían por sabe Dios. Santesteban, conforme se llega a Vera (a Itzea) hay un restaurante de los que no se olvidan. Esto me cuenta una pasajera del autobús que conecta Lille, en Francia, con Brujas, en Bélgica. Conquero, hoy allanados y engullidos por mansiones de lujo, vivía la gente marginada que no tenía sitio en la ciudad. Miguel haría muchas de las cosas que hacemos los demás, pero nadie llegaría jamás a una mínima porción de su arte. Suelo constelado de luciérnagas y cielo con millones de reacciones nucleares. Sabe Hipólito que ahí está la magia del discurso, porque hay cuestiones propias para una charla de café, para una carta, para un encuentro callejero o para una conferencia telefónica; pero lo mejor, la gota que todo lo incluye, no suele empapar estas situaciones, sino que resbala por el tiempo para ser escrita. O sea, caigo en que los versos de Lara me han acompañado siempre, como los de Machado, Hernández, Lorca, Juan Ramón, Bécquer, Gerardo Diego u otros.

Inma acoge­rá en el futuro a la pare­ja nada más concluir su luna de miel, o sea, hoy mismo.

Ulises, que en la Iliada adopta ese papel cuando Agamenón le pregunta cómo conquistar Troya y él se inventa lo del caballo.

Riotinto merced al poeta Juan Delgado, que sabe que la Lengua es algo vivo que crece o mengua cada día y que está en continuo desarrollo como vehículo primario que es dentro de la sociedad que la sustenta.

Perlindango, cantar que ahora emerge en el aire a cada hora; de aliento de mareas; bajamar de rocas, pleamar de redes.

Cuando levanta el dedo del disparador ya está hecho cuanto había que hacer. Esto hacía que Luis se enfrentara con el indiferente camarero reclamándole lo que una docena de veces le había pedido. Martini que nunca le dedicó una mirada, en la de los treinta individuos adocenados alrededor de una barra, en tomar a sorbos la vida a través de esta taza de café oscuro de horizonte. El relato del lector sigue al del “Pez volador”, y abre camino a “Semillas, simientes y Pilatos. Ese día trajo el buen hombre un esqueje verde de olivo y lo plantó ladera abajo con esmero, con mimo. Trigueros en un patio de vecinos al que yo acudía cada tarde a tomar clases de guitarra. Hizo estudios superiores en el Instituto Español de Tánger (Marruecos), en la Universidad de Granada y en la de Salamanca. A primer ojo, poca tela tiene que cortar el sastre cuando está al sol de mediodía, con la puerta abierta, mirando el trasiego humano.

Sé que no voy a conseguir convencerlo porque esta pugna no está igualada, es decir, ni es mi casa ni yo he recibido el correo, sino él.

Su cuerpo tenía el aspecto de estar atornillado al suelo y ninguna parte de él quería moverse en otra dirección que no fuera la de la aparición que tenía frente a sí.

Piña-Rosales nació en La Línea de la Concepción (Cádiz) en 1948.

Odón Betanzos en su casa de Mazagón y se nos vino a la palabra la figura de Don Julio Caro Baroja. Yo tengo la intuición, creo, que el nacer y el vivir son para desarrollarse en bien, para perfeccionarse en bien; hasta ahí llega mi conclusión; no alcanzo a más. He comprobado entonces la veracidad del mensaje, me he comunicado con su agente y la respuesta ha sido afirmativa. Rubén, Sor Juana Inés, Bioy, Donoso, Benedetti, Cortazar, Sábato, Borges, Fuentes, Cabrera, Neruda, Roa, Carpentier, Asturias, Vargas, Paz.

Semana Santa de Tavira no tenía más que su porción de fe desnuda de ropaje.

Además, para mi sorpresa, ya en el vagón, veo con terrorífico asombro que ahora ocupa el asiento frente al mío.

Cádiz un chiringuito que luce en su menú la jugosa tortilla hecha con un par de huevos y estas papas, manjar a toda hora y más si llevas tiempo sin hincarle el diente.

La grandeza destinada a ser futuro no se solía tallar a golpe de subvención. Yo tuve mi primer impacto cinema­tográfi­co en ese anfiteatro a los tres años de edad, cuando una vecina vino enloquecida a decirle a mi madre que echaban la película Genoveva de Brabante. Podría haber sentido extraña la complejidad del oficio del celuloide, el ritual del rodaje, la repetición de escenas, el amar o el morir cien veces para no amar ni morir ninguna; pero el cine atrapó su curiosidad. Es recuperarlo, retomarlo, dejar que nuestro interior se mueva hacia la vida. Así que tras los ecos de Lecter he cruzado por la Logia con la niebla de medianoche y hasta he creído -o querido- ver su figura de abrigo negro desaparecer tras una esquina. Garrido Palacios y Rafael Rofa en un recital a dos guitarras en la Academia de Señá Pura de Huelva. Por eso inicia su nueva obra La sombra del caimán marcando que todos tenemos una historia, una sombra, algo que saldar, y lo termina con casi una declaración de principios cuando dice que mientras llega su momento –sabe que llegará- procurará aceptarse tal cual es, pese a quien pese. Un ‘esto’ que suelo reflejar en mis crónicas viajeras y que tanta dentera me produce cuando veo que ocurre ‘por ahí’ y no aquí. Andévalo, y el pedernal, y el cobre, y la tierra de un marco siempre hecho y por hacer. Y todo, sin temblor en el pulso, con su dosis de sal y pimienta disimulando el sabor amargo. Cancioneros son colecciones en verso de los sentimientos expresados sobre los hechos que componían la vida, sin que fuera necesaria la rúbrica del autor.

Es el lector el que ha de acercarse a la obra y sacarle la esencia.

Saint Germain-des-Prés ocurren cosas divinas y trascendentes, como la celebración de una boda con órgano, capas curales y todos los avíos religiosos. Haciendo un simil, si el suelo, los ríos o el aire de la patria física los tratamos como un basurero abierto las veinticuatro horas del día, la patria hablada, el idioma para entendernos, se ve que venimos a tratarlo igual o peor. Labios que dimensionan el gesto con sus comisuras, su equilibrio sereno, su rasgo étnico, sus vacíos, sus macizos; labios de los que pueden salir todas las peroratas que los humanos tenemos pendientes. Si una leyenda es una historia no contrastada, una historia puede ser una leyenda contrastada. Historias de un destiempo, sino la luz que proyectan sobre nosotros, así como la capacidad de penetración que atribuimos a unos seres que al ser fruto no de una realidad exterior sino de un universo interior, nos llegan de una manera más subrepticia, pero más intensa. Tras un corto periodo carcelario es expulsado del país y se instala en Damasco, ciudad que abandona para incorporarse como combatiente a la lucha que libra su pueblo. Y el Mozart latino –como algún crítico valora a don Antonio– no se inquietó por ello, sino que compuso esa magna obra que contiene ocho entradas y que llamó “Concerti con molti instromenti”, con la que posiblemente contentó a cada miembro del exigente clan y él quedó con su grandeza artística intacta. Y entrevi en los renglones los silencios y las desafinadas notas del Zopilote Mojado. Eternidad, el poeta lo retiene para decirse lo que quiere, para hacer un “fuera” con los “dentros” que le duelen, con lo que siente en lo más hondo.

Hace algún tiempo, fuí al Dolmen de Soto con unos amigos.

Sin embargo Manuel nos deja en los apeaderos de una región desconocida, ajena al tiempo y sus miserias, donde uno se reencuentra con su memoria genealógica, con los tablones de un hemisferio apolillado, sí, en tenguerengue, sin duda, pero que aún corre por nuestra sangre. Claro, él no sabe que por el verso noventa uno ha cogido la tijera y ha cortado el cable del teléfono. A Beethoven, con las Variaciones en Do M sobre Dios salve a la reina, partitura que imprimió Clementi, músico que solía incluir Penélope en alguno de sus programas. Internet y que facilitará la presencia de la "ñ" y otros signos gráficos del español en la red mundial de comunicaciones. Las de pastor se hacen con pan asentao, aceite, grasa, ajo, sebo de cordero, sal y agua. Apenas se advierte su presencia cuando se pasa ya que es un caserío más de los que están al borde de la carretera. Cultura es el grano que queda limpio en la era cuando se aventa la paja, lo que habita los canalillos de la mente cuando se aparta lo obvio. Estos zapatistas que un día irrumpieron en la capital y luego regresaron a sus cuarteles, vienen a ser los mismos que en la película ignoraban el acribillamiento de Emiliano Zapata en Chinameca. No he anotado más porque he tenido que devolver el bolígrafo al camarero y tampoco es cosa de interrumpir el mordisco a la tostada por algo así. Dominaba el ambiente escolar el signo de la desgracia por el cual todos los alumnos que salieran de allí serían pasto para cárceles o protagonistas de mala vida. Vincent van Goch está en Auvers sur Oise, pueblo que queda a hora larga al norte de Paris, cruzando los paisajes que fueron testigos del tramo terminal de su trágica historia.

Veo flotando al Cuartoquilo (que se perdió en los nimbos de la emigración), al Miji (ayer me dijeron que se había muerto), al Cinini (que anda aún por el Mercado bandeja en mano llevando cafelitos a los pescaderos), al Trabuco, al Pepico, al Manolito Garrido.

Alpujarras, la sierra de Cádiz, la campiña de Córdoba. Sakara, que vas hacia la tumba de Baraka o a la del noble Mereruka y aquí tienes la vegetación intensa y ahí la infinita arena ondulada en cuya entraña puede haber lo que imagines, aunque a simple vista parezca que está vacía. Desnuda está la mujer de la portada, que pende del filo de la baranda que da al vacío. Antonio Vivaldi un concierto en el que cada miembro de la familia encargante quería que su instrumento (de música) favorito estuviera presente en la partitura. Galicia aún existe la creencia de que es bueno dejar al ganado al relente, o al orballo la noche de San Juan, pues con ello se le evita el mal de ojo, o verla correr limpia para que los niños curen de la tos ferina. Haciendo un símil, si el suelo, los ríos o el aire de la patria física los tratamos como un basurero abierto las veinticuatro horas, la patria hablada, el idioma para entendernos, se ve a las claras que venimos a tratarlo igual.

Imagínate que todas las armas del mundo criaran moho y se inutilizaran solas del poco uso que les dieran sus dueños.

Uno tiene la escapatoria que hacerse el harakiri con el vaso en el que bebe o llamar a las fuerzas de asalto disimuladamente con el móvil, pero ni eso te permite porque a cada renglón te acosa con la pregunta de si lo has entendido o no, dejando para el final de cada página la reseña que has de improvisarle de inmediato. Vincent, que con tanta intensidad expresó lo que veía a través de los colores, las formas, los macizos, los vacíos, y cualquier persona cercana sabrá recontar la desazón de sus amores no correspondidos como quien da a probar una amargura, y el mal que lo envolvió en un sudario de silencios, y el disparo que acalló sus latidos. No es fácil abrir un libro nuevo de versos y dejar la intención latente para repetir mañana. Y aún después de haber terminado la columna no saldré a la calle hasta que la última nota de la obra haya agotado su latido. Director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española de Nueva York convalece de su batalla personal con la vida.

Por citar, ahí van Beltenebros, Los misterios de Madrid, El dueño del secreto, Sefarad o Ventanas de Manhattan.

Demi y no aspire a más, a lo que he dicho un rotundo ‘no’ porque uno es uno y no está para ser el dos. América un libro hermoso que habla de la España que va a permanecer más allá de los temporeos históricos. A poco que se esté en ella podemos imaginar que estuvimos allí toda la vida. Ocasión para que el caminante, refugiado bajo la fronda de un árbol, observe cómo el mar de trigo tiembla merced al soplo inesperado del viento. Quizás un perro ladre a algo que no entiende mientras tres o cuatro figuras se perfilan por el malecón del puerto. Teatro pedirle por favor, sin que ello supusiera un esfuerzo que dañara la interpretación, que admitiera obras en su programa que contuvieran, al menos, dos notas en vez de una, es decir, la misma pero repetida, para que los conciertos duraran el doble de tiempo y los oídos pudieran disfrutar del placer de sentir la belleza de la nota por dos veces. Don Quijote, al que viene dedicando hermosos artículos con tacto de escritor tallado a machamartillo a la sombra de su lectura.

Un camarero dice a media voz a quien pretende captar como cliente que su restaurante tiene de plato del día una caldereta de atún muy buena.

Vincent van Goch y de no poder contar ahora cuanto se cuenta, pero lo cabal es que Auvers le debe al pintor ese hormigueo humano que no cesa así llueva, truene o resplandezca la luz atenuada de esta comarca francesa. Era que, hartos de hacer conejitos, gatos y perros, esperábamos que el desenlace de la película pusiera la historia en su momento cumbre, en su rojo vivo, que era el beso de tornillo o el fin de una trifulca, y en el preciso instante en que se iba a producir, que coincidía con las ansias tensas del público, el Cuartoquilo, el Trabuco, el Cinini, el Miji y yo uníamos las manos y tapábamos totalmente el haz luminoso, de manera que el griterío en el cine era el de una guerra mundial.

Cruz, a romerías campestres y tomó gran cantidad de notas, dibujando todo lo que pudo.

Fotografía de Héctor Garrido*Te levantas una mañana como si hubieras encontrado aquello que buscabas sin saber qué era. Cristo, sin competir las hermandades en ver qué santo lucía más joyas, sin que nadie mantuviera en los días precedentes insoportables debates en los medios sobre si tal esquina había que doblarla a las diez o a las diez y diez, sin que un espontáneo contratado cantara en un balcón bellas saetas, sin que setecientos cincuenta y un notables se apuntaran al paseo con vara de mando, sin que estrenaran manto primoroso las vírgenes, sin que un mandamás diera voces pidiendo orden en las filas. Egipto, pero en este caso se agudiza por el verdor restallante de un lado y la sequedad más recia del otro.

Carlos García Ruiz, una sola voz, ha hecho por sí mismo el gran homenaje de Huelva a ese dios venido a estar entre nosotros llamado Amadeus.

Letras, en el que intervienen figuras como Nicolás Guillen, Miguel Hernández y otros.

Tina Pavón en el disco «Luz de Alba», pleno de poemas de Juan Ramón Jiménez, obra en la que pone el alma con toda su carga de sensibilidad y respeto hacia el poeta. Cataluña por aquellos días y no vi otra solución que llevarme al animal (me refiero al mochuelo) a peregrinar de hotel en hotel y de plaza en plaza. Fernando) creí que se trataba de una más, pero no; el hombre venía dispuesto a colocarme el pájaro, es decir, a que me lo quedara durante el tiempo que él iba a estar alejado de la capital. Lissi tiene las mejillas de manzana madura y se adorna como vestal camino de su templo.

Literatura por la Universidad de Nueva York y profesor del Sarah Lawrence College.

Yo creo que hay que ver el conjunto como la cosecha de un Barbeito que pone sus manos sobre el papel inmaculado y traza en sus renglones invisibles signos que saben a poemas en prosa (hay quien cree que la poesía se hace sólo en versos)Barbeito no es que sepa o no sepa escribir –profundo análisis que habría que dejar para los mismos que entienden lo de la poesía y lo del verso–, sino que escribe directamente, y escribe como habla, y habla como siente. Cancionero, uno de los muchos y excelentes trabajos de Don Julio Alvar, hecho a la vez que dibujaba las rutas del ALEA, junto a su hermano Manuel, o ensanchaba su saber en pueblos primitivos, o detectaba mil formas de latir por la misma cosa en otros mundos que, por lejanos que parecieran, no dejaban de estar en éste. Una, la más lamentable, es la de algunos medios de comunicación. Italia recoge el pálpito monacal, el de la ciudad gibelina, el capriccio, la paranzella.

En la serie Old Spain refleja escenas que integran patria y religión, la melonera, los cruzados de la casa, la diligencia, las fantasías madrileñas, el tío del cartelón y el ciego de los romances, cerrando con que «el peligro de esta ciudad está en los masones y librepensadores» Ciñéndose al pueblo vasco también retrata algunas costumbres.

Juan tuvo el arte (no es algo cultural que se le haya pegado, sino que vino al mundo con él) de ser catalizador de muchas devociones. Cuando entendí que todo estaba fielmente recogido para un mañana, dejé de hacerlo.

Por eso puede parecer extraño que su autor, Manuel Garrido Palacios, haya pedído que lo prologara persona sin ninguna capacidad activa en este orden.

Imagínate que tu imaginación se pone a funcionar y lo primero que hace es limpiar los anaqueles de tu memoria de imaginerías. Vuelves a la prensa de las páginas en blanco, y al café a media mañana, y al mercado a ver el pálpito de la vida, tal como ayer. Premios fuera del trueque de «te doy esto a cambio de lo que tú sabes»; premios sacados a pulmón a base de batirse el cobre por esos mundos, premios de aire limpio, libre, despreciando el enfermizo consenso de camilla y lamparita bajo cuya luz se cuece el caldo engañabobos.

Asturias con intención de rodar escenas para la serie Raíces conocí a Elvira en Cudillero.

Sabe que allí se diluyen sin cesar las formas de la nada más pura” No más sangre. Teatro aceptó la espera y al final del plazo volvió para preguntarle sobre su decisión. La pieza estaba sobre un alféizar desde 1976 y presidía su color rojizo la cálida estancia.

Victoria de Samotracia, o el siseo de la Venus pidiendo prudencia.

Covarrubias señala que es un “género de angarillas, que sobre un alvardoncillo se afirman, y las mujeres van en ellas muy seguras y recogidas. Tras mucha documentación manejada, sigue diciendo Juan Delgado que entró «por los caminos de la novelería en algunos y de la poesía en otros para introducir leyendas y consejas, ciertas o inventadas. Diccionario dice que Calima significa bruma y también una serie de corchos unidos en ristra que se usan a modo de boya. El que escribe estas líneas lo hace treinta y nueve años después de haber pasado unos dias inolvidables en El Alosno y en otros núcleos de población de esa tierra de Huelva, tan llena en conjunto de verbo poético. Sobre las migas de pastor, en el Andévalo, a las que llevan leche en vez de agua se les llaman migas canas.

Uno se pregunta si el trabajo de estos buceadores de la ciencia ha estado dirigido a profundizar en los efectos de ciertas sustancias en la especie, o han querido demostrar que Sir William le debía alguna inspiración a los humos, o han pretendido llegar a la linde con lo divino rastreando la clave del origen del genio.

Pero no por ello parará el viaje, el exclusivo, apasionante viaje, cada cual con su billete invisible de destino arañando los dentros. A Julianita le advierten los suyos que no pase por aquel sitio porque corre el peligro de ser arrastrada por el duende al fondo del agua, que es su reino.

Se agradece que no traspasen la raya de las especulaciones, aunque en su derecho están.

Mazagón y ahora lo tiene envuelto en vendas en la tercera planta a la espera del alta.

Juan Drago poeta de mesa camilla y conciliábulo para repartir prebendas y subvenciones.

Luego tenemos al que dice guardar en su casa un millón de palabras y te las niega.

El tren llega a su destino y hasta entonces el individuo no para de hablar de lo mismo sin saber si alguien lo escucha. Carloni, Juan Manuel Carvajal, desde su experiencia minera «recupera un patrimonio antropológico olvidado, sumergido, denigrado a veces por los mismos actores que lo han vivido. Desde que supo, antes de decirlo Machado, que los caminos había que hacerlos al andar, el hombre no ha parado de desbrozar selva (la llama maleza), de talar bosques, de envenenar ríos, de emponzoñar el aire, de destruir algo de esta casa común llamada Tierra, porque una de las seguridades a las que se aferra es que después de él viene el caos y ha de aprovechar cuanto tenga a mano, aunque sólo sea en beneficio de su barriga o de su cuenta bancaria.

Se trata de un nombre de los que dan rango a una ciudad y de una obra que está presente mucho más allá de la asfixiante linde en la que flotan los poetas de diseño, mecidos en el autobombo, en la mala uva y en la ingenuidad, buena voluntad o ignorancia de quienes les ríen las gracias.

Nueva York (donde reside desde 1973) se graduó por el Queens College de CUNY y se doctoró en el Centro de Estudios Graduados de dicha universidad con una tesis sobre la literatura del exilio español de 1939.

Augas Santas que se llevan en su corriente males de ojo, de viento, dolores, fiebres, sinsabores de alma, tristezas. Cada cual habrá gastado la propia en guardar colas, en sufrir atascos, en machacar las horas en salas de espera o en nutrir con prácticas sus creencias religiosas, todos atentos, sin duda, al parte meteorológico.

Máxime Chevalier, consejero de la Fundación desde 1985 hasta su fallecimiento.

Manola Sánchez, la Niña de Huelva, voz rota en mitad de un cante una noche cualquiera.

Fabio al descubrirle en el rostro un gesto apacible como quien acaba de alcanzar un sueño.

Delegación de Educación, hay una calle que lleva el nombre de este gran poeta de Huelva.

Armistead, prologuista, de la injusta desatención de los estudiosos del Romancero hacia los romances de tipo religioso. Su verbo no suena a costa; trae ecos de nimbos mineros, sabor de hondura, simas a las que invita a asomarse.

La poesía, parece ser, se fue íntegra a Punta Umbría, donde voces eximias han dejado sus ecos eternos prendidos en el ángulo accidental de las esquinas.

Tienes otro ejemplo en el caso de Luis Chamizo, en Extremadura, en el primer Miguel Hernández, antes de profundizar en la concepción poética.

Ayer de la persona, hoy de los versos que trae Uberto Stabile en su libro Habitación desnuda, editado por Baile del Sol en Tenerife, antología que parte de 1978, de aquel poemario titulado Distrito marítimo y recala en 2007 tras haber pasado por Hermosas escenas de la noche, Empire eleison, El pianista del Metropol, De Kategorías, Rendez-vous, Las edades del alcohol, Per-verso, Los días contados, Otros poemas, Material de derribo y Poética como cierre.

Perfila a Carvajal como autor que «con una pluma concisa, sintética y estilo de cronista, escribe una antropología de lo cotidiano con un vocabulario preciso, sin arabescos literarios.

Si en el primero, su poesía es claramente bucólica y amorosa, cercana al purismo de Juan Ramón Jiménez, en la segunda (acaso la más importante) está enmarcada entre el dolor, la pérdida de confianza en el hombre y en los vaivenes y dudas de la propia existencia.

Gioconda está allí viva, y que sale cuando el Louvre cierra sus puertas para deambular a sus anchas por las galerías, y que tiene sus charlas con los personajes de otros cuadros, y que se asoma a los enormes ventanales por los que se ve París desde todos los ángulos posibles.

Cada uno es uno mismo y el otro, así de relativo, así de prodigioso.

Tan es así, que si esos protagonistas la escucharan hoy no la identificarían como la que ellos vivieron, ni reconocerían los lugares, y esto es porque la poesía de la leyenda prefiere quedar oculta para poder sobrevivir, sin límites de edad, a sus actores y a sus escenarios.

Mozart se hubiera divertido con ellos, y Vivaldi, y Bach, porque, entre otras cosas, de ellos proceden en sus concepciones melódicas, lo mismo que Pink Floyd viene del latido de Gustav Mahler. Umberto Eco en Bolonia, cuya Universidad, la más antigua de Europa, se distinguió desde el siglo XI por su estudio del Derecho Romano.

Exaltación de la Saeta en la Peña Flamenca, y pregones de Semana Santa en Huelva y del Carmen en Punta Umbría'.

Punta Umbría porque de repente se me estrechó el concierto con la vida local, entendí que el mundo era más ancho y más largo y decidí buscar otros escenarios. Vincent van Goch pasea por estos campos, conservados para él, buscando el encuadre ideal para pintarlo mañana.

Presencia hispánica en los Estados Unidos (2003); España en las Américas (2004); Odón Betanzos Palacios o la integridad del árbol herido (2005) y Escritores españoles en los Estados Unidos (2007), aparte de diversos estudios sobre autores tan variados como Cervantes, Vallejo o Bowles.

Manuel, procede de un territorio mental donde las cosas no eran exactamente lo que aparentaban y la razón se sostenía a duras penas y sólo en zonas muy concretas de la existencia, porque todo giraba sobre una cierta proyección mítica, legendaria, ficcional, en el que el hombre era un simple muñeco sojuzgado por los hilos del destino y la naturaleza.

Sombra Infinita, escrito al filo de la pérdida del padre, asomado a ese abismo abierto, insondable.

Demi por una pizza a la esquina, porque lo que es conmigo, que no cuente. Que no parezca que somos incapaces de ser más que figurantes de una obra manida que sólo sabe justificarse a diario. Antonio de Padua Díaz lo parieron en casa de su abuela materna, frente a la Lonja, dos días después que los Reyes Magos pasaran por Huelva en 1962.

Huelva, moviendo nombres y hechos en el cuadro de los recuerdos con una entrega y un bien hacer emocionantes.

Bello y raro libro, como todos los suyos, esta vez con la esencia a flor de página, con el ánima de cientos de personajes coloreados deambulando por dentro. Don Julio Caro Baroja lo mejor de mi formación, el criterio preciso para sacar adelante los casi 400 documentales de Raíces, La Duna Móvil, El Bosque Sagrado, Rasgos y cuanto haya hecho o haga; su sello está impreso en mi manera de asomarme a cada tema, en mi modo de asomarme al mundo que quiero contar. Fue cuando me preguntó lo de qué quería ser en la vida. Almonte el resultado de la prospección llevada a cabo en Marruecos a la búsqueda de este animal que se fue de nuestro lado.

Los que me acompañan llenan el regreso de opiniones sobre el evento.

No en balde la poesía es como la guitarra del mesón machadiano; diga lo que el autor haya querido que diga, a cada cual le dirá un 'noséqué' distinto, cuyo misterio nace en la voz del verso y no se sabe donde acaba. Huet, Camille Corot, Fromentin y platos decorativos del taller de Giorgo Andreoli, además de óleos sobre tablas del mentado Doré, Midy o Delacroix. Chinameca en 1919, la voz del pueblo no asume que sea él y lo sigue creyendo vivo en la montaña. Carrasco, aún pura esperanza, deja en el auditorio sensación de seguridad cuando toca. En general, no tiene el Algarve ningún figurón que cante cifras de visitantes al ojo por ciento, ni que le ponga apellidos recurrentes como Algarve-la-espuma, o Algarve-las-olas, o monerías por el estilo plagiadas de textos para ni se sabe qué. Puente Viejo un mosaico celebra la Batalla de Aljubarrota. Antes de irme publiqué con toda la candidez de la que era dueño un libro de versos en aquel mágico ambiente del Grupo Santafé, y Canales me hizo una entrevista para el ABC, del que era corresponsal. Se interesó Odón por saber más cosas de Don Julio, y en el ambiente distendido de la sobremesa le conté lo que sabía de propia mano. Se abre, sale el perfume y se hace poema para compartirlo al detectar el idioma maravilloso de lo bello. Juan Luis Álvarez del Busto, al que, si me retrotraigo unas décadas, veo atento a la palabra de la abuela captando datos, gestos, dichos, reales o mágicos, con los que ha conformado la epopeya de gozo, llanto, lucha y supervivencia que canta y cuenta este libro. Comentario a su libro 'La sombra del caimán'*«Todos tenemos una historia, una sombra, algo que saldar» dice Manuel Moya en el primer cuento de su nuevo libro La sombra del caimán, publicado por Editorial Onuba y que ahora se presenta en el Encuentro de Escritores de la Sierra, en Galaroza. Vuelta y vuelta, un poco más caso de ser la pieza grande, o su tiempo de horno, y a reunirte con quien te plazca para compartir semejante tesoro nutricio, sin olvidar la salsa, en la que no puede faltar el ajo.

Las guitarras de José Luis Rodríguez y el Niño Elías le dan tono y la acompañan en la búsqueda de la esencia expresiva.

En tanto el corazón late, se avanza; él es la aguja imantada que marca el rumbo en el armazón de huesos y pellejo que lo contiene.

Añade que «Ayala declara de mil modos distintos su rechazo a cualquier forma inútil de conservacionismo o coleccionismo, manifestación de apego a las cosas y al tiempo que se fue.

Proyecto que empezó sólo con la idea, pero que ha tomado rango de relaciones internacionales.

Misa en San Pedro por el alma de Manuel Crespo, el amigo que se hizo ceniza y recuerdo, el compañero de correrías en los tiempos del Santafé, el crítico musical con más tino que ha tenido Huelva, el autor de un libro espléndido en el que explica las claves para “Ser beethoveniano”, entre otros libros brillantes.

Esperando la mano de nieve, de José Bergamín, se me fue la intención sin apenas notarlo hacia su editor, Manuel Moya, cuya obra lírica (premiada y reconocida por esos mundos) llenaría columnas para hacer un templo.

No hay idea, por abstracta que sea, sin raíces prendidas al suelo, ni especulación que no parta de un suceso tangible, ni hecho que no guarde sus razones, como pasa con la petición del autor de Tartessos en el tiempo a quien esto escribe de unas líneas que prologuen su obra. Manuel hubiera sido un dios, con minúscula, de no haber mediado, precisamente, el artista que lleva dentro.

Ramón en sus escritos es como la mina, sorprendente en cada tanda de entraña sacada de su alma.

Es pueblo que escucha al que viene a cantar, pero hasta ahí, porque Alosno se basta para cantar sus cosas, que es cuando saca a relucir esa esencia que decía al principio, ese pulso acelerado, esa humedad en los ojos, ese estado en el que se unen pasado, presente y futuro en una noche de pura emoción, en una noche alosnera. Huelva escueto, claro, conciso, que ha quedado ahora en manos de Miguel. La luz lateral hace que su rostro adquiera todos los matices de la mañana al moverse para ver pasar a los curiosos invasores del bello espacio. Con la de ocasiones que brinda la vida para saberse vivos, para sentir que se late y hay quien se empeña en que fuera de su ombligo el mundo no existe, o no vale. El agua es excelente; le corre el río cerca para lo que haga falta, aunque sea para ver el agua correr, y el espectáculo de la naturaleza en paz se ofrece como un regalo al viajero. Ante un día sin más nombre que los de los muertos, sabe el hombre que necesariamente “busca el tiempo un anclaje, un resquicio de voz, una cita con nadie.

Sí, más allá de todo, Odón Betanzos llevaba dentro la bondad, la más misteriosa cualidad del ser humano.

Chopin, ese que desataba su potencia creadora y cruzaba el muro de la chimenea en vuelo universalizador.

Oración en el Huerto, el Prendimiento, el Nazareno, el Crucificado, la Dolorosa y el Entierro bajo palio; cada Cofradía con sus capas pardas, verdes, blancas, sus escapularios, sus devociones, su pensamiento conservado y su fe intacta. Mata y a mí; los demás, como eran jefes, se supone que lo sabían todo) que nos sirvió de mucho, en especial, al Mata, que continuó la brecha abierta de los pregones y ha dado lo menos dos mil quinientos o más.

Y ahí están los versos, y la extensa serie de catorce versos.

Pero lo que nadie podrá encontrar nunca en las páginas de ningún manual al uso, será el viaje mágico hecho por aquel Claro de Luna a través de los siglos desde la habitación vienesa hasta la Igreja da Misericordia de la ciudad portuguesa de Tavira –antaño Capital del Algarve–, a la que llega un 28 de mayo de 2005. Juan Luis Álvarez analiza y resume el origen del nombre del pueblo, y la artesanía creada en sus casas, y la distinción entre pixuetos y caízos, y la presencia de los Omaña y del Castiallu o Palación, y la religiosidad popular, sin perder ojo a los avatares de la Catedralina, a las supersticiones, a las danzas, a los cantos de cada celebración o a las palabras de andar por casa, generoso glosario pixueto en el que no falta un cabal repertorio de apodos.

De vuelta de uno de los tantos periplos se le apagó el aliento en soledad.

Su obra para piano está sobre la mesa de trabajo para ser escuchada de fondo a tanta palabra escrita que, sin duda, llevará su impronta.

Con esta lucha en la cabeza me pasó que con 14 años fui a tocar a la incipiente televisión, por aquel tiempo en el Paseo de la Habana, y cuando el alguien que mandaba nombró al cantaor y ahí te quedas, yo me puse en lo aprendido en el patio de Rofa y le pregunté si no decía también el nombre del guitarrista. Cuautla por los campesinos de Ayala porque fue donde el General firmó en 1911 el proyecto de reforma agraria para el uso comunal de tierras, del que sólo puso en marcha algo en 1915 en Morelos, convertido en estado independiente dentro del país, y bien guardado por su ejército. Ahí está Cortegana, un centro alfarero de primer orden en formas útiles y en métodos decorativos. Mediante equipos sonoros de identificación pudieron detectar la presencia del torillo andaluz al sur de Marruecos, grabaron sus huellas, intuyeron la ubicación de sus nidos, aunque no llegaron a verlo, como si el pájaro se hubiera vuelto más esquivo de lo que era y huyera de los hombres que venían del país del que fue expulsado. Historia para sacar en limpio una crónica de la mediocridad. Iliada al Evangelio los textos de todos los tiempos y países hablan de este acto ritual.

George Sand hay un cuadro de Gustavo Doré en el que aparecen unos pinos dorados por el atardecer.

Ignacio de sus andanzas por las bibliotecas y acabas conversando de lo que se tercie. Pero también una mirada como la de su dueña puede expresar más que todo un discurso, que una conferencia de tribuna y pedestal, que un concienzudo estudio sobre si son galgos o podencos en doce tomos, un prólogo y una propina. Fuenteheridos, en Huelva, por uno de los tantos caminos un día cualquiera, es asistir a la gran fiesta de la Naturaleza en su forma primaria. No suelo hablar de esa época, pero es verdad que a veces caigo en ella a golpe de neura. El melómano (Grabación encontrada en los archivos del hospital psiquiátrico). Manuel Ángel Vázquez Medel, Catedrático de Literatura Española en la Universidad de Sevilla y Presidente del Consejo Audiovisual de Andalucía. Días después me dispongo a tomar el tren de regreso cuando veo que viene por el andén el individuo del móvil. Era la lucha, no ya por el puro aprender, sino por el simple vivir. Los mundos soñados de Julio Caro Baroja (Gutenberg-Círculo de Lectores) libro para ver y leer, que nos hace perdernos en la dimensión gigantesca de la obra del maestro.

Los médicos de varios pueblos saben de mis visitas para salir de ellas sin siquiera el consejo de tomar una aspirina.

Miguel Hernández, que murió de frío una madrugada, solo, en la triste trinchera del calabozo. Rio Tinto” pedía ser escrito desde siempre y Juan Delgado era el poeta señalado por el propio paisaje para hacerlo.

Manuel de Falla, grabó en disco El Amor Brujo y Noches en los jardines de España, bajo la dirección de Juan de Udaeta.

Antonio– nos dé una lección de lógica literaria, de anatomía del discurso y de la invención de la metáfora.

Y tal como suena uno piensa que lo que pretende dicha voz -que nunca pisó aldeas-, es que en Umbrías no se haga la matanza en diciembre, que no se cueza el pan que aroma la casa y entibia el cuerpo, que al chorizo no le echen pimentón o que el vino no sea de cosecha propia.

Doñana, ni en el corazón del Parque, y que su nombre aparece en los tristes catálogos de especies que desaparecen; mugido que podía hacer temblar al más pintado en mitad de la noche por su similitud con el del toro.

Hecho al sabor del aire que se respira en la casa, lo propio es estar atento a todo sin pararse, ir y venir con la lluvia de la música al encuentro del espíritu del genio, ese algo que fue impregnando cada una de las intensas sesiones disfrutadas.

Con la de sitios que hay para ir y venir y volver y hay quien no sale de su metro cuadrado porque más allá de esa linde acecha el frío. Los mayores atrevimientos armónicos que puedan experimentarse en los conservatorios de música vienen a quedar en pañales al lado de los que Miguel crea sin el menor esfuerzo. Sus años lleva cumplidos la Universidad como institución académica con carácter propio e independiente; tiempo de licenciaturas, doctorados, investigación y rigor desde que la verdadera libertad puso casa en Huelva. La publicación de un libro puede estar al alcance del primer atrevido, amigo o familiar del responsable de turno.

Si el sonido que provenía de la pantalla llegaba débil en una persecución a caballo, los de gallinero pataleaban la tarima de madera, o se le gritaba a una pareja que andu­viera metida en amores, o se le avisaba al confiado al que iban a sorprender por la espalda, o se aplaudía al héroe (el muchacho) cuando la historia pedía lagrimones.

Enrique Amodeo que esta obra, fascinante y difícil, cabalga recia entre el romanticismo y la modernidad.

Este Diccionario fonético descriptivo de la Lengua española se ha llevado a cabo seleccionando las voces del Diccionario de la Lengua española de la Real Academia de la Lengua, DRAE, y atendiendo a criterios fonéticos propios de un uso preocupado por la corrección articulatoria, sin ignorar no obstante, que las lenguas evolucionan mediante la dinámica del habla.

La publicidad se encarama a los filos milimétricos de cada hoja y el ruido que hacen al ser pasadas te trae la esperanza de que en cualquiera de ellas estará la sorpresa.

Juan Ramón (algunos creen incluso que el Nobel de Moguer les debe algo).

Instituto a enganchar el Bachiller y los que entraban a trabajar de lo que fuera.

Agradezco que no ambiciones efímeros cargos de poetas de diseño.

Y captamos o no que detrás de la mirada -esta mirada- hay un camino que va desde el mar al desierto mauritano y que se para en una aldea fijada al mapa como Boutilimit. Sólo tenemos sensaciones de lo vivido, y las llamamos pasado, de lo que soñamos vivir, y las llamamos futuro, de lo que se nos escurre entre los dedos de la vida, y las llamamos presente. Elías quedó por la comarca en las cocinas, en las matanzas, en el hervidero, tiznada sobre el estreor, presente en la sed, colgada del muro encalado o expuesta al viento que no sabe lo que hace en un alféizar lejano. Héctor Garrido*Doñana tiene el perfil de la casa donde habitaron los dioses, y a su semejanza, su rasgo es la indiferencia.

Hay quien se mueve en lo que le parece Cultura y con ello recorre el camino de la autocomplacencia.

Nadie alcanzó ese rango porque todos carecieron –y carecen– de rango suficiente para serlo, aunque bien que lo intentaron «los hacedores de ruidos, diseñadores de tormentas, grises transparentes, taciturnos, lánguidos, largos, serafines en corro –siempre en corro– bucinando el himno de la gloria, gordos de esféricos carrillos, en pose de ciclistas de la nada. Con tan preciso panorama fue fácil caminar por los ecos hasta la cornisa del cabezo, desde cuya altura todo tomó forma de mito, entendiendo por mito no una mentira, sino la verdad invertida que hace que sea fuera lo que sólo es dentro, para eso somos inasequibles al vacío que produce la ignorancia. La cena quedó en segundo plano porque el catálogo fue pasando de manos y de ojos y se convirtió en un revulsivo de viejos tiempos, de sensaciones compartidas, de todo cuanto une y que trae puesta su pátina de belleza, su nómina de seres queridos. Una mies traída por el viento penetrará su piel terrosa buscándole los centros, y puede que sólo necesite un lagrimón de las nubes para alcanzar su fin. Más tarde piensas que la tensión se ha diluido en conversaciones de tres al cuarto, pero notas que la tristeza en forma de amistad se te ha metido en los sesos y no ves otra forma de sacarla que sacándola de cuajo.

Lo que no duda este «ya» gran director es que lo que ha de presidir su obra, sea del cariz que sea, es la dignidad íntima, el sentirse bien consigo cuando la haga.

Le cortó la cabeza, le arrancó las patas y le fue separando la cáscara del cuerpo para disfrutar sin miramientos del bocado carnoso. Al no haber nervios ni gargantas hinchadas soltando vaciedades ni violencias, las pastillas marrones que toma Dongenaro pasarían a dormir su sueño eterno sobre la mesilla de noche por obsoletas. Intelectual es el que hace un trabajo creativo, sea en el ámbito de las ciencias, en el de las artes o en el de los inventos. Y añade como bendito reclamo que la casa obsequia con media botella de vinho verde bien fresquito. Alosno, en el que, por poner un ejemplo, Rosario Correa cantaba unas seguidillas alosneras (que no sevillanas) con la música que ella traía en la memoria y que correspondía al viejo romance que cuenta los amoríos de Gerineldo con una infanta. Suelen ser los expertos en verdades absolutas, graves señores que argumentan, después de meditar durante la “breve eternidad de un instante” (verso del poeta Dabrio) que Gioconda no se puede mover del sitio en el que la han puesto porque, simplemente, ella no es más que una pintura. Hoy pretendía tocar cierto tema, pero al abrir el ordenata en esta playa de Armação de Pera la voz misteriosa me ha señalado otra ruta y he tenido que escribir lo que ella ha querido. Círculo de Escritores y Poetas Iberoamericanos de Nueva York y de la Asociación de Licenciados y Doctores Españoles en Estados Unidos. En el Reino Unido puede haber millones de consumidores de yerbas, pero ninguno escribe como Shakespeare, por mucha humareda que inunde su estudio o más carreras que dé por los pasillos. Manuel Moya y quedamos para el día siguiente en la plaza del pueblo a ver quien nos da norte. Mozart –su retrato de niño junto al clave preside la estancia- durante toda su vida no fue la de por qué el número de bobos es infinito, sino la de cómo era posible que el poder de turno sirviera a veces de buena capa que todo lo tapa para ocultar tanta tontería, para pasarla por alto o para asumirla. Y resulta una experiencia excelente asumir que vas a estar en tu butaca atento al espectáculo de la pelea de cada conferenciante con su tema, con ojeaditas a las fichas para no perder ripio y mirando luego al techo como si la inspiración bajara de la lámpara; procurando, en suma, equilibrar un discurso tallado con rigor y bella exposición por un lado, y su gota de humor por otro, que una sonrisa a tiempo vale un triunfo.

Vera, rodando yo los Carnavales de Lanz y de Zubieta-Ituren.

Le he dicho que sí y que disfrute de una velada tan buena.

Y si pinchas un poco en tanta aparente seguridad, sale el salvaje, el que muerde, el que insulta. Se investigan los últimos números telefónicos con los que tuvo comunicación y resalta uno, desconocido para familiares y allegados, que permaneció hablando por espacio de cuatro horas y diez minutos, hasta el agotamiento de la batería. Según Juan Canterla, en la aldea de Castañuelo «cuando se sembraba había que madrugar. Humanidad por la suerte que nos deparaba tan sabia decisión. A sabiendas de que una historia es más bella cuando se cree que cuando se estudia, quizás el autor haya querido que abra las puertas de su libro la imagen idealizada que se grabó en la plastilina de mi generación, cuando de zagales sólo sabíamos de Tartessos que su nombre flotaba en el aire salobre de esta tierra, Argantonio arriba o abajo. Cedeira y se hace mágica la visión del campo brillante, del mar bravío, de cuanto envuelve el agua como en una ablución total para purificar el ambiente. Lufo el rito consistía en sumergirlo vestido tres veces, tras de lo cual se dejaba la camisa flotando. Bruma, porque en el confuso camino de los escritores más o menos perdidos en el mar buscando puerto, Calima ha sido desde su inicio esa proa esperanzadora que emerge entre la niebla, esa borda desde la que ves caer una escala para que te subas al barco y te incorpores al viaje, ese puerto flotante que recorre mundos interiores en busca de lo sensible.

Versos que, por supuesto, admiten ésta y otras interpretaciones, sin que ninguna sea la cierta porque todas pueden serlo.

La prueba es que un día nos vamos y el tiempo permanece para los que queden. Improvisación que cuaja en genialidad, dicho a lo llano, de la que más tarde ni se acuerda porque otras músicas acuden a su cabeza, en cabal comunión con sus manos, para que la sorpresa ensanche toda capacidad de admiración. En tiempos seleccioné varios de sus temas con idea de integrarlos en un concierto para guitarra y orquesta con él de solista; aún guardo los bocetos. As-Sirr, de Luís Delgado, se abre como si lo hiciera en la tela El cielo protector, de Bernardo Bertolucci, o en la letra impresa The Sheltering Sky, de Paul Bowles.

Fuente de Zulema, que contaba los trágicos amores de dos personas de credos opuestos, con un final que hermanaba el llanto de la dama con la fuente que hoy lleva su nombre.

Y pasaron una, dos, tres, cuatro, cinco, seis semanas con sus fiestas de guardar y todo eso, y algo harto, me fui con el mochuelo a un bosquecillo tupido cercano a Prado del Rey, le abrí la puerta de la jaula y lo llamé desde cierta distancia.

Mire, hay un pastor que no sabe leer ni escribir, pero repite de memoria los versos que ha inventado.

Imagínate que ciertos cargos se dieran a los capaces de desempeñarlos, sin que mediara otra nota que su mérito personal, fruto de su esfuerzo. Antología Fluvial, de Jacques Darras (Ponthieu, 1939) catedrático de literatura norteamericana en la Universidad de Amiens, poeta que cuenta con el Premio Apollinaire, uno de los más preciados galardones franceses de poesía, y que ha publicado desde 1988 un extenso poemario culminado con la entrega de Vous n’avez pas le vertige? Bruselas (Le Cri), Paris (L’Inhui) y la revista Aujourd’hui Poème ha puesto en solfa francesa a autores españoles como Luis Antonio de Villena, Pere Gimferrer, Antonio Colinas, Guillermo Carnero, Jaime Siles o Miguel Veyrat, que prologa y traduce esta Antología Fluvial, ofrecida por Calima en edición bilingüe. Málaga antes de llegar a plasmar lo que quería, definitivamente, en un lienzo.

La suya se me talló dentro y yo ponía voluntad en escuchar los ecos que nunca se opacaban.

Era una censura que arrancaba del público tal rabia, que, incapaz de pillar a los autores, que éramos nosotros, se enganchaban a pelear entre sí por no poder sufrirla. Anclada Huelva en el medievo -no se me estrese aún-, el sentido universal de las oportunidades cercanas fue el revulsivo que puso en marcha el necesario tren de su futuro. Es por último increible la cantidad de juegos de todas clases que el pueblo andaluz realiza con las palabras, a las que les da, en sí, un valor objetivo podriamos decir.

Yo soy escritor de escribir a diario, a mis horas, desde que veo la luz del día, y en un año he escrito poco y con gran esfuerzo.

Una ronda del torneo de Bari Bari, El muñeco y La última ronda. El torillo, no es que no quisiera estar junto a nosotros, sino que nosotros lo echamos un día de nuestro lado, o matamos los últimos ejemplares que quedaban en un arranque de valentía, fuerza, poder y otros supuestos atributos de la especie.

Lo hizo así porque hasta a él mismo le sonaba raro, increíble, imposible que Demi Moore hubiera llamado a su puerta.

Universidad ha sido, es y será la máquina capaz de tirar de una ristra de vagones cargados de voluntades, inquietudes y sueños que, de otra forma, seguirían aparcados en la vía muerta de los siglos.

Fernando Beltrán, es el polo opuesto a los brillos de neón y al alzavoz de tómbola de feria.

Mayor honor no cabe para un humilde canto que el de ser repetido porque ese «Anónimo» represente al ingenio popular y lo marque como patrimonio de todos.

Parecía que mi camino se inclinaba a esta cosa de los versos a la que se dedica legión y media de gente en Huelva, pero el rompimiento estaba cantado.

Aprovechando que me puse a atender una llamada telefónica, plantó la jaula de cañizo con su carga de ave en el estudio y él desapareció como una sombra. Y Amalia hacía el gesto de entenderlo a la vista del ritmo de trabajo que llevaba en Nueva York. José Manuel de Lara iniciaba la Colección Litoral de aquel Grupo Santafé 'que Dios guarde, siempre de bueno hasta los pies vestido'.

Díaz-Pimienta (La Habana, 1966) ha publicado esta obra y La sexta cara del dado, En Almería casi nunca llueve, Yo también pude ser Jacques Daguerre y casi un sinnúmero de libros más en ambas orillas de ese Océano que nos baña como brazos de un mismo cuerpo, de un mismo idioma.

Yo también lo tengo”, y otra, haber embuchado cada capítulo, palabra a palabra, sintiendo el texto como la obra cumbre de nuestro maltratado idioma.

Francia y cuando ya llevaba unos pasos andados salió un guardia de una casetilla y le preguntó que hacia dónde iba. Juan Delgado en este Cancionero en el que con su voz tallada de poeta canta al tren minero, a la Tierra llana, a la Cruz de Mayo, a la miel de brezo, a los cuervos, a Niebla, cuyos muros roza el río a su paso, a la soledad sonora, a los tristes molinos, a la pata del caballo. Lo que los ojos captan de modo rápido, los oídos lo van cogiendo mas lentamente y es de belleza mas sutil y dificil, porque es música y palabra y ante la palabra hay que realizar un esfuerzo, sobretodo si no se es del pais, para sobrecomprenderla y alcanzar su belleza. Agradezco que no gastes suelas resbalando por los pasillos del poder efímero a la caza de una prebenda. No lo hizo porque los langostinos son muy suyos y al menor descuido de confianza hasta muertos son capaces de meterte un pinchazo en un dedo por respuesta. Nuestra Academia opera en los Estados Unidos, país donde la lengua mayoritaria es el inglés, que hoy por hoy es la que más influye en el español, es decir, que la ANLE asiste, desde dentro, a la evolución -positiva o negativa, según los casos- de la lengua española. Sor Benedicta lo recibe en levitación letal en su celda, toda su bondad pendiendo del desespero de su toca, atada al cuello, sujeta a la viga, entre descargas húmedas y disciplinas secas. Entre lo que trae está el arte, ese asunto indefinible que flota, fleco de Paraíso donde a veces se refleja la belleza.

La amistad en forma de tristeza te contesta que ya no le hace falta ayuda porque lo ha solucionado felizmente.

La mayor parte proviene de manos forasteras, que aportan, sin duda, un panorama menos condicionado por los tópicos, con lo que se moderan encendidos entusiasmos y se evita el árbol que oculta la hondura del bosque. Ya sean para diario o para fiesta, se usan simples o con adornos, como pasa en la romería de la Virgen de la Peña, de Puebla de Guzmán, donde son ocupadas por las mayordomas. Hasta es posible que alguien, aunque no entone ninguna de las canciones, pase por el pueblo, ponga oído, las recoja, las siembre sabe Dios o las fije en el papel, evitando que algo tan indefenso como un eco del ayer ande a saltos por la Historia en manos que no aciertan a darle el sitio que merece.

A la mañana siguiente se hace un sofrito con ajos y aceite y se le añade el pan, mezclándolo todo en un perol de hierro.

Orquesta Joven de Andalucía ya ha roto lindes y ha actuado en Madrid, Barcelona, Segovia, Valencia o Murcia. Afganistán lo hicieron desnudarse para registrarlo y él se quedó en bolas, pero sin soltar la cámara, que era, ya digo, su otro brazo, su otro ojo.

Consolation, de Liszt; los Nocturnos nº 1 y nº 2, de Chopin; Impromptu, de Schubert; Sacro-Monte, de Turina, dedicado a José Cubiles, obra que pasó de inmediato a ser interpretada en sus conciertos y que tenía un no sé qué de homenaje a la farruca flamenca.

Aquí, en el libro, están las mismas frases, idéntica manera de construir de cuando habla por teléfono o en el bar (recuerdo la noche que lo presentó Stabile en el 1900) y el disfrute añadido de poder volver la página, de releerlo, de reescucharlo, de revivir lo que propone. Fabio y la monja va más allá de las que pintan extraños personajes para al final dejar el fondo intacto. Me daban el duro en casa, hacía cola ante la taquilla de Rosarito (ventana con barrotes cortados), y, tras la conquista del billete, corría por pillar un banco de gallinero. Izmir, 1996), fruto de su viaje a pie por el norte de Irán y traducido por poetas sufíes como Rumi, Sadi y Feridu-d-Din al castellano. Hablan los pueblos de la Sierra de Aracena»; libro que tienen el honor de financiar seis entidades, patrocinar Radio Sierra de Aracena e ilustrar José María Franco. Si el lince muerde la garganta del gamo y lo abate, no es tragedia, sino una secuencia más de la vida que late en sus límites, parón de un pulso, supervivencia de una especie y no por fuerza desaparición de otra.

Ella le regala la sensación de que una extraña grandeza le inunda el alma al encontrarse ante el halo misterioso que exhalan la vera, la marisma, los corrales, los lucios, las dunas… Nunca será una impresión plana.

Plaza Nueva, ha tenido en los medios de información el suficiente eco. Aparte de esto, ciertos medios cuentan con sus propios Libros de Estilo. Se atraen como imanes sentimentales que avanzan a razón de una micra por lustro. Angustiosa visión de lo que podría ser tienda del deterioro en la que se vende la memoria extraviada de las perchas de cada personaje fronterizo con el patetismo. Y si no fuera suficiente, pedirle más profundización, más madera para armar el argumento, caso de que el intelectual esté dispuesto a poner su formación al servicio de la colectividad. Tina Pavón lo mismo es torrente ahora que susurro después; voz que, una vez marcado el cauce por donde irá el poema, parece recitar mientras canta, o cantar mientras recita, y todo libremente, sin someterse a formas rígidas en las que la poesía no supiera moverse. Shakespeare para detectar restillos de marihuana y otras yerbas. Romances del muy valeroso Ruy Díaz de Vivar, verso y música que disfruto mientras escribo y que me hacen pensar en que si fuera la única obra de Joaquín, sería suficiente para que su nombre quedara impreso (lo está desde hace años) en ese libro invisible del reconocimiento colectivo, que parece poco. Y hay tanto automatismo suelto por el mundo, que cuando uno observa la obra salida de ciertas manos, se reafirma gozosamente en lo dicho. Patrimonio de la Humanidad, un museo al aire libre, con campanarios, beaterios, callejas, canales y muralla medieval intacta que la abraza.

Con la de belleza que flota alrededor para compartir y hay quien basa su sentido de la vida en conspirar contra otros.

Primero lo pensó, pero al rato dio un salto, se posó en el umbral de cañas y en un vuelo corto pasó a ocupar la rama alta de un chaparro. Para el hotelero ha sido apasionante ver que la raya del gráfico de ocupación ha rozado el mucho por ciento. Catedral de San Salvador me encuentro con el ensayo del coro con el órgano. De arras usa­ron el en­tre­lazo de manos en el choque agota­dor de un amor hecho en pie con­tra la cal, a plena luz, a jadeo entero. Lo más que podría sería intentar repetir la toma, tarea imposible, o captar otra imagen, pero nunca ya la misma, porque el misterioso esfuerzo desarrollado para conseguir esa primera se gastó entero. Y cada día de los que estuvimos en aquel laberinto, él de jefe y yo de nada, en vez de instruirme, me contaba un sueño (no digo que por esto servidor suspendiera; suspendí por inútil; la verdad ni mata ni ofende). Manuel Moya bajo el título de «Sueño y costumbre» copio y extracto algunos datos ordenados por este poeta de Fuenteheridos.

Casas en la obra cervantina es fruto de la admiración que siente por Don Miguel.

Un lío si lo miras bien, porque hoy te dicen una cosa y el instructor que ha de desasnarte en cálculo hipersausaco te sale con otra. Tan claro está su perfil creativo, que Miguel tendría que ocupar una especie de cátedra permanente, activa y práctica, en un local de su ciudad, un lugar al que él fuera cada día a tocar unas horas para que cada alumno pillara lo que su capacidad le permitiera, trabajo que le daría, de paso, un dinero mensual que le evitara tan lamentable estado. Todas estas cosas y más, muchas más, se las contaba el jueves de madrugada a Odón Betanzos en su casa de Mazagón. A partir de este grado de corrección, todas las variantes -dialectales, diastráticas- son posibles, puesto que remiten a un modelo común que asegura la intercomprensión y afirma sólidamente los cimientos de nuestra lengua. Tantos años después, tras hallazgos casuales, rebuscas e investigaciones de eminentes arabistas, van recuperándose muestras para leerlas o ser musicadas, como ha hecho Luis Delgado en este excelente As-Sirr, que se puede escuchar durante horas mientras se trazan palabras, o se inventan cuentos, o se pregunta a los sabios o se sueña despierto. Cuautla, por supuesto, no es partidario de traspasar a nadie los sabrosos beneficios que deja el turismo que va allí a ver la tumba de Emiliano. O se viene, porque fijará su casa por estos lares, lo que hará que nos veamos más para festejar la vida y encuadrar todo lo que caminamos juntos de la Ceca a la Meca.

Mas como la faena está hecha, lo que hace es arrinconar el paisaje sobrante en un recodo de la Tierra.

Cuando se apague la luz y no quede nadie de hoy, ni los que cantaban o gastaban su tiempo en recoger los cantos, ni los que prohibían cantar, o los que los imponían, o los que aprovechaban lo secularmente cantado en beneficio propio, bien podrían entonarse en honor del de Alvar y de todos los Cancioneros lo que trae en Antología Rota el zamorano León Felipe, que también sabía de pueblos, dedicado a quien persiguió toda canción no apta para oídos de dictadores. El pico significa más o menos, que lo digo de memoria y tampoco me voy a levantar ahora a rebuscar la cifra exacta para que al final sean seis mil ochocientas y pico justas.

A tuviera contra B y viceversa, con tal de hacer una especie de antología filmada del momento.

Con lo que, por el escueto error de cambiar la coma de sitio, el pobre ciudadano sufre en sus carnes lo que no tenía que sufrir. Demócrito al afirmar que las palabras no son mas que sombras de los actos; pero hay que aceptar tambien que en cada parte y aún en cada lugar de Andalucía las palabras, el verbo en suma, tienen expresiones muy variadas y matizadas como es variada la fonética de la lengua.

De poco valen las palabras que, con la mejor intención, intenten explicar su obra cuando ésta se tiene delante y es ella la que te habla de los mundos interiores del autor.

Reinas y tras atar tiempos y destiempos las nuevas generaciones echaron raíces y se quedaron a vivir. Unos avanzan hacia la vida, otros retroceden hacia la muerte. Juan Carlos de Lara una plaza heredada, puede que “de las últimas citas” o la de su propia porción de soledad. Su nombre cabal será siempre el de un Manuel Moya, cuyo brillo esconde entre bambalinas de renglones como si, aún de esta manera, no se fiara del método de abrir de par en par esas secuencias convertidas en sentimientos. Palma de Mallorca hace unos meses no he dejado de recibir comunicaciones de amigos y de gente que no conocía enviándome palabras, interpretaciones, otras acepciones de las que la obra trae y en fin, un enriquecimiento que se va sumando a lo ya hecho y que a su tiempo verá la luz.

Son dos constantes en su poesía porque son las constantes de la Poesía.

Garrido Palacios, enraizado en los Baroja, repleto de rasgos dramáticos, anecdótico, categórico, adulto con ojos nuevos en vía muerta. Templo de la Reina, donde viven artesanos del alabastro descendientes de los que un día lejano vinieron a establecerse en la zona con el mismo oficio, que no era otro que el de decorar tumbas. La vida es 'eso' que pasa sin que nos demos cuenta que pasa. Me gusta recorrer «esa calle» como único transeúnte hasta desembocar en la plaza mojada del Sagrado Corazón; allí tiene su sede el Ayuntamiento y se ubica la hermosa iglesia de Santiago Apóstol con su nido y su campana. A esa edad se lija el tiempo con pliegos del cero con prisas por escribir sobre la carne mil poemas de amor. Faro ha celebrado una fiesta en honor del cine francés. Lara, Plaza Nueva, y me pregunto si existe conciencia en Huelva del gran poeta que alberga. Los niños no necesitaban de notario para cumplirla a rajatabla. Romero y cine fórum fueron los tres momentos de la noche. Alosno canta y expresa sus emociones colectivas de modo que asombra. Si toda obra lleva su dosis de autobiografía, aquí parece que es total.

Basta la palabra, la sugerencia de Rosendo como garantía de satisfacción.

Juan Carlos de Lara (Huelva, 1965) en la Librería Beta la obra “Memoria del tiempo claro”, una antología de sus versos contenidos en Caminero del aire, 1985, Elegía del amor y de la sombra, 1987 y Antes que el tiempo muera, 2000, editada por Alea Blanca, de Granada. Puestos a otear el panorama desde este ángulo, hay personas que parecen llevar este lema tallado en el pendón. Machado, son versos que recuerdan a cada cual un aire de su tierra, de su interior, de su alma.

Se puede imaginar que don Ludwig van Beethoven ha retornado a la sala del palacio vienés que abandonó una tarde lluviosa para invertir los papeles.

Que se paralicen las manos de quienes quieren exterminar tres mil millones de seres humanos. Dice Héctor Garrido que Miguel Pineda se la llevó de Fuenteheridos porque curaba algo, sin aclarar qué.

Madrid sonaba a palabras mayores, a renta cara, para lo que había que tener un padre tendero, médico, boticario o asimilado.

En la Punta del Sebo, después en el Balneario de la Cinta (señá Pura cuidaba las taquillas) y antes junto a la tapia del Club Náutico, frente al Colegio de los Flechas Navales, aprendimos a nadar y a guardar la ropa muchos niños de esta tierra mientras intuíamos en el horizonte, detrás de Saltés, la otra playa, Punta Umbría, de olas mansas y de ría en calma. La ciudad me envolvió de tal forma que, desde entonces, raramente pasa el año sin que regrese a ella como quien va a recontar fantasmas. Huelva podría escribirse desde sus cabezos, gigantes amarillos que ya se erguían silenciosos ante los antiguos viajeros y que no han dejado de tener protagonismo a lo largo de los siglos. Creo en el amor como fuente de toda resistencia y entrega, metáfora de cuanto singular y plural convive dentro de mí. El cal­za­do de ambos era leve de piso, moda de hacer duras las plan­tas. Pero también es cierto que no siempre sale a la vida un libro tan denso de equipaje, tan tallado dentro de su apariencia frágil. Sócrates critica a la ciudad en la que vive y acepta ser condenado a muerte para enseñar a respetar las leyes.

Pero ahora sé que padre Domingo me quiso decir mucho más que aquello.

Sólo una cuerda para arrastrar un juguete, para pender de ella, para atar un sueño, para anudar el pasado… Göran Söllscher ha grabado con seis cuerdas en los estudios de la compañía Deutsche Grammophon en Hamburgo diecisiete temas de The Beatles bajo el título Here, there and Everywhere.

Y algo tan simple hurga en mi memoria y paso la tarde leyendo cuanto se refiere a los ojos, que son, según Covarrubias «La parte más preciosa del cuerpo pues por ellos tenemos noticia de las cosas; ventanas adonde el alma se asoma dándonos indicios de sus afectos y pasiones de amor y de odio; mensajeros del corazón y parleros de lo oculto de nuestros pechos.

Antonio García Barbeito que igual podía llamarse Diario de palabras.

Manuel Moya quieren los hechos para exprimirlos hasta que sueltan su gota de esencia.

Radio Popular, Manolo Marín era uno de los jefes (había más que indios).

Stabile “es poeta, pero le hubiera gustado ser la lengua de Mick Jagger o el mod de Quadrophenia”, escribe Juan José Téllez.

Sevilla, Plaza de los Terceros, que goza de rebotica continua.

Al hilo de sus palabras recuento un cuento en el que aparece el Creador poniendo empeño en hacer el mundo en siete días, al cabo de los cuales se siente tan cansado del trote como satisfecho al ver la tarea cumplida. Quasi una fantasía, a la que viene en llamar Mondschein, Claro de Luna. Poco pudo añadir a lo largo de los años, siglos o milenios el niño que supo tamaño secreto a voces. Están los paisajes inexistentes, inactuales, los albergues sospechosos y las alegorías del caballero, el leproso y la Muerte. Moya, en La Huebra -una de sus colecciones de libros-, ha sacado Esperando la mano de nieve, de José Bergamín, con estudio-prólogo a su cargo sobre la persona y su obra.

Esto dio que pensar al dueño del Teatro si sería oportuno pedirle al músico que diera un concierto por la tarde y otro por la noche con tal de complacer a todos los melómanos que querían escucharlo.

Manuel Garrido Palacios 2008© Boletín de la Academia Norteamericana de la Lengua Española de Nueva York. Wolfgang Amadeus Mozart, de don Julio y de tantas voces que veo como espigas que emergían del infinito campo de la mediocridad y que pasaron la vida intentando evitar que las cuchillas de la envidia y de la estupidez segaran sus cabezas. Saint Germain-des-Prés se colocan unas muchachas en círculo, abren sus carpetas azules con papeles de música y comienzan a cantar dulzuras. La entrada fue en tromba, a oscuras y a mitad de cinta, con escánda­lo de ponte bien, estate quieta, suma chirridos de asientos, protesta y varazos del acomodador. Reuní para ello a poetas locales y, sin salir del ámbito de Moguer, procuré dejar en el celuloide una visión de Juan Ramón Jiménez en las voces de cuantos participaron. Tharsis o los que pasaban por allí camino del alfolí, el salaero o la mojama-, no soltaban prenda sobre Tartessos en sus conversaciones. Y para una, ninguna, para que la comunicación se haga únicamente a base de muecas. Academia el chileno Carlos McHale y el español Odón Betanzos.

En una de las terrazas se pide el aperitivo, que puede ser un pastel de bacalao, para luego enfilar la cuesta suave del Castillo, recinto abierto desde cuyas almenas se contempla la ciudad, además de Cuatro Aguas y el mar de fondo.

Pleistoceno radiofónico, o sea, hace un lustro, alguien me preguntó sobre personas ausentes de valía que pudieran honrar con su pluma las páginas de cierta revista.

Huelva fue fruto de un derecho mascado junto al pan con aceite y azúcar en el tren que llevaba a la chiquillería a la por entonces limpia Punta del Sebo. El pasado lo hace presente con toda la fuerza de una obra magna, para colocarlo en el umbral del futuro que está ahí mismo, vigilante que aguarda a ver qué le traemos cada uno.

Desde un autobús descubierto sale un grito de ánimo hacia la iniciativa al tiempo que una docena de cámaras orientales se disparan para congelar el suceso mientras los símbolos de la prisa ralentizan su marcha y acallan sus bocinas para no romper tan delicado momento.

En su obra eleva un simple pronombre a rango de categoría; ella, una Ella con mayúscula, porque sin esa ella protagonista del 'Tratado', no existiría poeta.

A la vista de tamaña insensatez pienso que si un día me dediqué a recoger los testimonios orales de la gente mayor para componer con gestos y palabras un archivo de la memoria, ahora he de pasar a limpio las mil experiencias vividas por los de mi ámbito, individuos que, por mor de los ajustes de personal, se ven obligados a abandonar tanto latido acumulado. Emocionante era escuchar a alguno de los tres porque las cuerdas parecían pintar en el aire una vibración salobre, y se veían cabezos, y bajamares, y soles redondos hundiéndose en la ría. Morena ahonda en ello exponiendo con una claridad de amanecida lo que ve en el futuro, cómo lo ve y qué le gustaría que se hiciera para cambiar tan dura estampa. Nobel -precisamente con el título de la película- he querido tomar una de las fotos que usé para ilustrar este breve recuerdo que me ha venido de aquel trabajo. La sacó a oreo Abelardo Rodríguez en un texto de aquel memorable Columnario con el que nos deleitó durante un tiempo en la prensa. Bécquer, esperaba desde antiguo la mano de nieve que supiera arrancarle las notas que dormían en sus cuerdas.

Imagínate que la Humanidad tuviera como meta alcanzar el mayor grado de felicidad en este mundo merced al arte, a la belleza, al respeto mutuo, a la solidaridad.

Al final, de ser cabal el resultado obtenido sería un gozo, pero que los cálculos fallen a tope suena extraño porque no es posible que todos los encuestados hayan declarado saberse el Quijote al dedillo, excepción hecha de la persona sincera que va a nuestro lado, que removió el tema al decir que no lo había leído. En los gorriones el contacto supremo es cuestión de un leve choque en vuelo; el lince se tensa al llegar los fríos para acelerar los latidos de la hembra; los ciervos atronan el horizonte en la berrea que precede al gran encuentro. Beatle en las baldas del pop, sino en las de los clásicos.

Ese es el dato desnudo y esas son las previsiones aún más desnudas.

Si el 'Cid es el héroe de nuestra historia antigua que representa el ideal caballeresco', los versos de sus andanzas parecían esperar a este Joaquín Díaz, referente para muchos de los que profesamos en la Etnografía, en el Folklore de a pie, en la grandeza de lo llano, en la pura Ciencia de la Tradición, para ser cantados. Bar Onuba que había en el Barrio Chino de Barcelona, bar con su toca-placas rumbero, sus luces de neón, sus sustos, sus carreras cuando aparecía la pasma y el vaivén de un personal variopinto que iba allí a lo que iba. Moya-, acaso su poemario más deslumbrante y que viene a escenificar su despedida del mundo», inexorable adiós que ocurre en Donostia cuatro años más tarde. Sólo mira y así talla el hombre su impresión de cada uno. El Tesoro de Fustat, canción en memoria de Ahmed Abdul Malik (1927-1993). Lo que cuelga de los muros son sólo trozos que le sobran dentro, que le estorban en esa bulla de alma que lo sostiene más que el armazón de carne y pellejo con el que lo vemos.

Molina, de Úbeda, tiene a sus espaldas una veintena de novelas, sumemos cuentos, memorias, ensayos.

A partir de ese instante sólo saldría del alfar el silencio en vez del dulce chirriar del torno, del ploff de la pellá sobre la rueda chica, de su jadeo diario. Agradezco que andes al margen de grupúsculos enfermizos y de banderías de las de 'tú sí porque me caes bien y ese no porque me cae regular'. Anatoli, o el de Wolfgang o el de Rafael, o todos al tiempo, el autor consiguió en 1990 el Premio Saltés de Cuentos con una obra de una originalidad aún no valorada con justeza, a pesar del galardón nacional, puede que por la escasa difusión que tuvo. El equipo hizo lo propio y hasta le cazaban langostas para que se las cenara; pero, la verdad, un rodaje no es sitio para un pájaro enjaulado, aunque el pobre no perdiera ripio de cuanto se hacía, no sé si con intención de dedicarse a ello en su madurez. Gabriela parece decirle a la soledad que es tronco que nunca prende, que le empapa el alma el silencio y que ya el alma lo padece, para repetirle por contra que no tiene soledad, porque “Se va de ti mi cuerpo gota a gota. Marcel Mauss en los puertos andaluces (Introducción a la Etnografía) llamado 'espanglish', que viene a ser como tomar, no palabras, sino puros sonidos, de dos lenguas para exprimir un nuevo ¿vocablo? Chicago; también el mexicano al Sudoeste y el puertorriqueño al Este, junto al dominicano y al sudamericano (en especial en Nueva York); y el cubano en la Florida. Moya la lluvia de los cauces establecidos, sino la de andar en la linde de los suburbios que asfixian el río, donde hasta la luz desfallece asqueada por el agrio rictus de la miseria. Me quedan once horas de vuelo, un aterrizaje, una ventanilla para sellar el pasaporte, un policía que verá si me parezco al de la foto, una llegada al hotel, un número de habitación y, finalmente, poner la cámara frente a algo.

Ti mayor', porque él es muy capaz de convertir la gramática en música para hacer una ofrenda a la amada, a la 'ella' del tratado.

Le preguntas qué tiene de tal disciplina y te enumera los trescientos mil títulos que posee.

Juan Drago su obra “Si amanece mientras caminas (Poemas de la luz)”, publicada en la Colección Monosabio por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga.

A veces, al venir el acomodador con la vara de dátil sorprendía a un espectador intentando quitar el trapo, y, sin más chicha en la mollera, creía que aquél era el culpable y la emprendía a varazos, con sus respuestas por parte del otro y el jaleo general.

Universidad Complutense de Madrid ha sido aceptado el texto para cursos de doctorado y ciertos estudios lingüisticos, así como revistas especializadas, lo han incluido en sus referencias.

Historia posado en sus cubiertas, además de los temáticos, regionales y locales, que abarcan un repertorio de versos que son regalo para el paladar expresivo por transmitirnos con garbo sentimientos y emociones básicas como el asombro de estar en mitad del misterio de la vida, dichas en un sitio concreto, pero con valor universal.

Pero, además, creo que el arte no puede enmarcarse en horarios y que el afán del artista ha de estar en perfeccionarse en vez de dar espectáculos.

Los puentes parecen estirar sus dedos para unir las dos orillas.

Luego subió a su casa, bajó el disco y durante el resto de la mañana estuve escuchándolo a solas en el estudio.

Captó el “trámite” oficial que corta las alas a la expresión libre, que tapona las salidas del latido, que llega a matar.

Escoger primero tenía la ventaja de reclutar al mejor, para ir descendiendo en las cualidades de los que quedaban.

Agradezco que no hinches tu currículo a costa de mis impuestos.

En cambio, a los que nos bañábamos en la Punta del Sebo nos inundaron de mierda el paisaje, nos quitaron la playa, nos rompieron el cuadro, nos talaron parte del alma. No presumen de lo que hacen, pero dejan claro que un pan de la aldea, de los que crujen y saben a pan pan, viene a durar el tiempo que se quiera, que es justo hasta que se empiece otro. Sus versos se nutrieron también de sombras, de silencios y de compartir un par de tintos con chochos con sus amigos. De más estaba explicarle que no había perdido nada, sino que a lo mejor lo había ganado. ANLE -Correspondiente de la Real Academia Española- fue fundada en 1973.

Igual es algún héroe que se entrena para Delegata de lo que Sea.

Seguro que sólo vino la muerte, dama negra que juega al ajedrez con la existencia de todos y da jaque mate a los latidos. El de la Esperanza parió una tarde una urna funeraria y un diente de tiburón.

Hay libros que piden ser leídos en voz alta y otros hechos para la intimidad de una tarde de diciembre, cuando el aire se aroma de café recién hecho y el tiempo se detiene.

En días próximos vendrán más cosas sobre él de cuantos lo quisimos, lo respetamos y escuchamos.

Mairena del Aljarafe y diluviando, se concentraron más de 150 personas para dialogar sobre el pensamiento y la praxis de la liberación en América Latina. Y una vez más ese misterio de lo imaginario se ha hecho belleza para que la próxima vez que vuelva tenga más fantasmas que buscar, aunque, ya digo, nunca se sepa a ciencia cierta a qué va uno a Florencia.

Jover también ha querido “escribir los versos más tristes esta noche”, “postergando el grito” hasta cuando la voz regrese del espanto.

Para el que ha puesto toda la carne en el asador con tal de salir de la rutina diaria, esa gota de agua ha significado lo contrario. El poeta arranca a leer su obra con notas al margen, es decir, que a cada renglón (él lo llama verso) hace un inciso para explicarte que tal metáfora significa esto o lo otro, y lo que tenía que durar cero minutos se convierte en martirio inquisitorial para que uno confiese que el poema es guay y que el Nobel le espera a la vuelta de la esquina. Tantos ejemplos como podrían venir a cuento suelen nacer como ecos de un día, dudas de horas, protestas de andar por casa, aunque los que se quedan con las consecuencias dentro se condenen a sufrirlas de por vida. Aojar es echar malojo, sea éste fatal, mortal o sólo de codicia; en vez de matar, consume, enferma. Choristes es una de esas óperas primas anunciadoras de que tenemos junto a la cámara a un gran director, En la cena posterior a la proyección fue cuando me dijo que venía de ser guitarrista y por ahí parece ser que entramos en buena conversación, de acuerdo en que no hay que nacer esto o lo otro y ya dedicarse –con las limitaciones de un solitario camino- a esto o a lo otro. Pico­la­bio tiene traba­jo ase­gura­do en el paro, y la Manoli dejará de oficiar con otros para estar junto a él, así vaya al in­fier­no montado en un rayo.

Todos somos gentes de pista y de grada según las circunstancias, y nos aplaudimos o nos pitamos mutuamente así vengan las cosas.

Uno está en su estudio cuando llega el libro Moratoria, de Javier Jover, dedicado a la memoria de las víctimas del atentado terrorista en Madrid, y hecho “a vivir siempre a expensas de una precariedad turbada por la desesperanza impuesta día a día”, al abrir el libro siente de pronto que aún queda fondo por tocar, allá abajo, en el infinito abajo, donde ya no habitan ni las sombras.

Oise o la luz» y agradecer al artista la llamada de atención hacia ella al plasmarla apasionadamente en la tersura del lienzo.

Cierto que la dominaba hasta el punto de darla como nadie la había dado antes, pero como era una nota solamente los compositores tenían dificultades para componerle obras. Porque un ángulo de sus páginas se abrirá tras un recodo del camino y otro se parará ante lo que jamás abarcarán los sentidos. España y fuera de ella y construí guiones para mí y para otros.

The Beatles grabaron sus primeras canciones usando un magnetofón de una sola banda (puede verse el aparato en las salas de Abby Road).

Antón, Bartolomé, Blas, Valero, Águeda, Pilar, de milagros y misterios dolorosos, o de temas como el suceso de Agustinica, la descripción del arado, El piojo y la pulga, el romance de La loba parda, que en Terriente es colorada, La Matilde, El reloj, La infanta cautiva de Valdeoliva, cuyo raptor resulta ser el hermano, o el lance de la dama apoyada en el antepecho del balcón que recibe proposiciones del caballero que la mira.

Juan Luis embelesado trasvasando a su memoria sensaciones que, por su edad, no vivió, pero que ha expuesto en estas páginas como si hubiera estado presente en cada secuencia de la mano de Elvira. Rafael de los mil nombres, reunirnos en la presentación del libro en la Fundación de la Rural fue una fiesta por él mismo y también, egoístamente, por su obra, glosada por Uberto Stabile.

Universidad de Huelva que este ingeniero técnico de minas representaba una "institución" en la historia de la minería onubense.

Dentro de él habita el resquemor del tiempo perdido, que es peor que la operación, peor que el dolor, peor que la caída puñetera en Mazagón.

Me la quedé entera, una parte para mi pequeño museo de cosas amadas y otra para compartirla con quien supiera apreciarla.

La Merced, parece ser que se hacían reuniones de cante con Pepe Pinto, Marchena y otros de la vieja época, costumbre que pasó a mi patio para celebrar un algo especial.

Prefiero actuar de tarde y emplear la noche para ensayar en mi estudio.

Autoridades trae como samuga “una especie de silla hecha de unos correones y brazos de madera, a modo de los de las sillas comunes, pero son redondos y más largos. Me sienta de cara a la chimenea, desnuda mi espalda e inicia un ritual de rezos mientras frota mi piel con un ajo cortado. El sistema es que se hace un lazo con un alambre acerado y la morena sale de su escondite, se cuela por el lazo y queda presa; luego hay que golpearla contra el suelo hasta que muere.

Fue un día violento, gris, feo, de los que se dice que en las nubes andan mudando los chismes por el ruido tormentero que baja del cielo.

En honor a Luis habrá por la noche una cena en Madrid a la que se sentarán más Luises de los que jamás chuparon cámara, pero que fueron notarios en primera línea de todos los fuegos informativos para que mientras en las casas se almorzaba, sus imágenes dieran norte de por dónde iban los tiros. Hago mío el refrán para traer a esta columna sabatina otro manojo de palabras de las que acuñó el habla diaria por aquí; hoy, referidas a los juegos infantiles. El castillo, ya difuminado en la caricia de las sombras, se levantaba de pronto iluminado por el resplandor de la vivísima descarga eléctrica que sobrecogía el ánimo. Por la calle percibo una gran tensión entre las personas que me acompañan cuando nos cruzamos con cierta mujer vestida de negro de pies a cabeza, pelo blanco, que me mira con insistencia. De más está decirle que no ha perdido nada, ni un año ni nada, sino que a lo mejor lo que le pasa es que ha ganado ese año. Sus títulos en castellano son Entre dos aguas, Entre tu cuerpo y mi cuerpo y Al fin de siglo (antología de la poesía hispana en New York) En gallego, Máis aló do Fisterre, Alén da fronteira y Para abril e amantes.

Admiro a los que, como Ramón, tienen este impulso de abrir el arca íntima para los demás; y tan honradamente.

La gente cree que lo sabe todo, que lo abarca todo, que lo entiende todo, que lo domina todo, incluido él. En el mostrador brindamos por él como si saliéramos todos juntos del formidable momento musical que acababa de depararnos Preda. Alosno –tu pueblo, el mío y el de todos– un homenaje a Paco Toronjo, que es como decir un homenaje al fandango, esa seña de identidad cantada que tenemos en el sur; seña que él convirtió en monumento con su modo al expresarla. Pueblo que se anuncia como un milagro parido por la montaña; cuadro lejano que compone su voz con coro de gaviotas, percusión de olas contra el muro, ritmo de corazón de buques. Jesús orando en el huerto se torció un poco al bajar el escalón de la Igreja do Carmo; es posible que pareciera raro que los porteadores de Cristo yacente fueran seis guardias republicanos y que la escasez de medios lo envolviera todo. Se produce entonces la catarsis de la que después nace el cuento. Lo cierto es que de noche se escuchan pasos en la inmensidad del Museo; energías que no detectan las alarmas, pero sí la mente sensible. Mientras suenan las voces de las muchachas en flor, una dama se acerca a Lissi para contarle cómo fue su boda, qué lugar visitó, en qué hotel estuvo, cómo se llamaba su marido y en qué consistió el menú de la inolvidable cena. Pero aún con tanta charla en el aire, él deja un pico de mente para lamentar el vacío que siente al no haber escrito cuanto hubiera deseado. En otras aguas se sumergía la gente la noche de San Juan, previo a colgar en la rama de un roble la ropa, en la creencia de que se mantendrían sanos hasta el otro San Juan. Cudillero para condensar en un libro la sabiduría que había entrevisto en la serena palabra de Elvira. De cualquier ámbito geográfico puedo nombrar los talleres que cerraron. Betanzos, gallego, de su apellido Palacios, astur, cantábrico, de su nombre, Odón Heriberto, y cerraba con su punto de humor que tanta mezcla vino a ver la luz en Rociana, pueblo al que amó y al que lo regresarán en unos días desde Nueva York para enterrarlo. De una u otra manera, parece ser que hay que estar herido para escribir.

Cine Mora, estaba seguro de que aquello constituía, no sólo mi aportación a lo que se proyectaba, sino el anuncio de mi oficio venidero.

Universidad fue una mano que el Destino -ese oscuro Poder- le tendió a Huelva. Dibujos en apariencia propios del Carnaval, burlones, pero en los que late una complicidad con el lector porque entremete revelaciones del íntimo pensamiento del autor. Y las manos que tallan el milagro sonoro viajero son las de una intérprete de diez años de edad y dos de estudios pianísticos, llamada Penélope, que aborda la obra con la entrega que lo hubiera hecho la lejana Giulietta de no haber huido confuso Beethoven del palacio. Aristóteles en su Política que vayamos a los orígenes de las cosas si queremos comprenderlas.

Si habría gañanes, que conocí en el Esparragal hasta veinte cangas de mulos en la misma besana.

En resumen, ante estas versiones que se suman a las que existen, uno piensa que lo que fue sigue siéndolo y seguirá así en la próxima tanda humana porque ya se encargan de ello los artistas que tienden puentes con su labor no sólo para transmitir la belleza, sino para que lo que nació para durar permanezca a nuestro lado como modelo. Molino, o en la Vega o en la Merced, para la que la pobreza de noticias sobre Tartessos hacía que el vocablo sólo diera nombre al sueño, sin más respaldo que lo que cada cual imaginara en aquel colegio sotanero con maestro republicano. Lissi tampoco interrumpa la melodía que flota, cuyo eco camina hacia el Sena y lo cruza por el puente Sully antes de perderse. Avenida de los Humos, ni al de las promesas en pasquines y hojas parroquiales, sino al futuro visto con los ojos interiores, al horizonte deseado que desde antiguo nos impulsó a no pararnos, a estar yendo hacia el conocimiento para ser mejores y más libres. Y aún no has empezado a gozar del rato en paz que te corresponde cuando vuelve a sonar el teléfono. Podría situar sus escenas en Bolivia o en Bali, pero no lo hace porque lo que verdaderamente dibuja entre líneas es la biografía del alma. Tinto o del Odiel iban a extrañarse de que siete siglos antes de este apaño de Era hubieran existido otros como ellos, que hacían las mismas cosas? En cuanto a echar el corazón fuera cantando, a pregonar el sentir en versos, ¿valdría con decir Alosno, que aún no paró de hacerlo? Si el maestro José hacía formeros para enaguar vírgenes, ¿quién era el artesano tartesio y a qué imágenes tomaba medida? Tartessos es desencadenar una tormenta de emociones, de sentimientos que rebosan de leyendas, de antigüedad, de mitos y de deseos, de riquezas mineras y de historias de una Historia cierta que aún desconocemos y que quizás nunca logremos aprehenderla, ni siquiera asumirla como propia. Algunas hojas de los gigantescos árboles caen de sus ramas como tributo que se suma.

Y que a la hora del café de media mañana en tu sitio de costumbre se te siente al lado la tristeza en forma de amistad dispuesta a contarte sus quebrantos.

Gruta de las Maravillas, pienso que sus autores, Francisco José Hoyos Méndez y Rafael Manzano Gómez, no sólo han captado la intimidad de la cueva para ofrecernos el gozo de la visión de esos salones que contienen ecos del duende y la pastora, es decir, de todo hombre y toda mujer comprometidos en andar juntos el camino de la vida, sino para que observemos atentos las imágenes por si acertáramos a verlos tras las caprichosas estalactitas y estalagmitas o entre las sombras que emergen de los lagos.

Una mirada es un rayo de ternura que sale al encuentro en cualquier recodo de la vida, un filo terrible que penetra en el alma sin rozarla. Ayer, por ejemplo, recibí un disco con la Pavana de Luys Milán (siglo XVI), obra que sabía interpretar de memoria mi amigo Manuel Cabanillas, un gigante como operador de cámara, con el que recorrí Nepal, China y otras cercanías. La obra se integra en la exposición abierta con motivo del bicentenario del nacimiento de Sand y su lugar en la sala está junto a la vitrina que guarda en yeso la mano izquierda de Federico Chopin y la derecha de George, obras ambas de Augusto Cléringer. Gerardo Piña-Rosales como Director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española de Nueva York (ANLE), puesto hasta ahora desempeñado por Odón Betanzos, fallecido en septiembre.

No es de extrañar que me pasara de largo la noticia en su momento.

El arte contemporáneo se retrotrae al siglo XIV y nos presenta unas esculturas de gran belleza en su aparente tosquedad; son obras tan avanzadas para su tiempo que han llegado hasta nosotros como si todo el sentimiento artístico empezara hoy mismo.

Romancero oral, cómo se va recreando en cada tiempo, cómo es un acto poético inseparable del vivir tradicional, del vivir para vivir.

Masats más arriesgado, íntimo y aconvencional” en un trabajo donde su obra adquiere un “enfoque más abstracto, conceptual y moderno.

Aristóteles, preceptor de Alejandro, al que no dio consejos puntuales para desarrollar su gobierno, sino conceptos básicos sobre la política y la ética, o sea, punto y coma de lo que Alejandro hubiera podido aprender en los propios libros de Aristóteles.

Aquello que a la Naturaleza le costó siglos levantar el hombre lo destruye en segundos.

Iban los que trabajaban en los comercios y los que tenían dos casas, una allí (cerrada el resto del año) y otra donde fuera. Sus ojos son ahora el reflejo virtual de una alegría que ha estado retenida durante siglos hasta que la gracia interpretativa de Penélope la ha forzado a abrirse.

Será porque no siempre el corazón le cuenta a la cabeza el misterio que le bulle dentro.

Entonces dejó lo que estaba escribiendo, retrasó el sillón, estiró los brazos, soltó un bostezo y, con la sonrisa a tono con la descabellada idea, corrió el cerrojo y abrió la puerta de par en par.

Ese fue el sueño de quien, sentado al borde del cabezo al lubricán, veía cómo el resplandor de los viejos dioses se ocultaba por Bacuta.

Y Amalia hace el gesto de entenderlo a la vista del ritmo de trabajo que lleva en la ciudad donde viven, Nueva York. Pero es bueno decir que cuando afloraban en España estilos, formas, latidos nuevos de pincel y paleta, ya Seisdedos los había ensayado y hecho. La modernidad de Rulfo enseña el alma a través de los perfiles que traza, de los gestos, de los labios sellados, de la llama del llano.

Esa tarde en la Casa-Museo del Marais no vi necesario responder más que con el silencio, deseando que el aplicado pintor se alejara para seguir admirando en paz la obra de Picasso.

Francisco José Hoyos y Rafael ManzanoCuando hace unos años quise estudiar las leyendas de Aracena me asomé a la fuente primaria de la tradición oral por si en su seno guardaba ecos de ellas. Oficio callado, humilde, paridor de cuencos para agua o leche o rayos, adornados con la santa calma de la honestidad. Todo eso se descartará, por supuesto, y también los llantos de dolor y de injusticia porque harán ruido, y los jadeos de amor o de simple lujuria porque habrán sido olvidados por poco uso como sensaciones ajenas a la nueva concepción de la vida. Ramón Llanes 'la fe amable de los santos locos, la pasión de las vírgenes magdalenas que, con velo de cortadillo engrandecen el martirologio'. Reacio a las publicaciones, sólo dio a las imprentas dos libros, ya al final de su vida, a pesar de lo cual siempre gozó de magisterio en los ambientes poéticos onubenses» Pero quizás nada sea mejor para conocerlo que su verso recio en cualquiera de sus poemas, en especial en el tan difundido titulado Autorretrato. Real Academia Española con el auspicio del Ministerio de Industria y de los directores de las 22 Academias, cuyo acto solemne de apertura fue en Madrid hace un mes. Wolfgang Amadeus Mozart, con su Réquiem, con la belleza. Camacho es una aldea de ocho vecinos que cae al norte de Fonte Salgada, en el casi virgen Algarve interior portugués. Huelva, un viajero que se asoma a ella y ensancha su admiración descubriendo la poesía que oculta este sur de sures, y saborearla más allá de los rancios tópicos con los que la perfilan los encargados del ramo, más acá de las manidas frases que alguna mente preclara –o postclara, vaya a saber– reinventa sin pudor. Iglesia de la Misericordia de la ciudad de Tavira, Portugal.

Julio Caro Baroja y su figura se me agiganta más allá de sus libros, de su magisterio, de su generosidad, de su desinterés.

El Cristo de la Plaza, que daba respuesta a la presencia de la talla de un crucificado en cierta casa merced al trabajo de dos ángeles artesanos. Enciclopedia Británica, ahora que le había cogido cariño a su montaña de tomos. Santuario de la Cinta imaginábamos en la ría las naves fondeadas mercadeando lo que se les terciara para con la primera marea regresar al horizonte. Aparte de otras voces, es su poesía la que habla por él y en la que entraremos en la 2ª entrega de esta breve reseña de su libro. Un libro hermoso sería una selección de aquella prosa formidable que deja caer en la prensa.

Aragón, trágico por el derrumbe, sostiene en su cima un milenario lienzo de muro.

Y no es que esto tuviera más poesía, qué va, sino que yo me veía en el brete de pagarme otros estudios y encontré esta manera de ganar unas perras. Del extenso poema de Nausteck sólo he cogido este trozo porque, sin conocerlo personalmente, parece que el escritor neozelandés hubiera querido hacer un marco en el que encajar la figura literaria de Ramón Llanes.

Göran es uno de los artistas de la nueva generación que ha descubierto este tesoro musical que tanto acompañó nuestra vida durante varios decenios y que la seguirá acompañando mientras haya aliento.

Este trato a Jesús Arcensio Gómez Sánchez (posiblemente junto a José Manuel de Lara, que ya tiene su calle propia, los dos poetas de esta tierra más cercanos a Juan Ramón Jiménez) no es justo. Algarve de una punta a otra, sin tanta música celestial, lugar del sur de Europa al que acude gente del mundo entero porque él solo se vale, sin voceros salvadores que vivan a costa del contribuyente.

Moore tampoco movía ficha y el individuo imaginó que a ella le había pasado lo mismo al verlo, aunque sus trazas de ropa de estar en casa ponían un borrón pardo en el marco que su mente tallaba.

Teatro del Mar de la Casa de la Cultura, los componentes de la nueva hornada de la OJA, Orquesta Joven de Andalucía, dirigida esta vez por Arturo Tamayo, curtido en el Conservatorio de Madrid, su cuna, y en las aulas de Boulez en Basel, Rowicki en Viena y Fortner, Traves y Huber en Freiburg, donde se diplomó en Dirección de Orquesta en la Escuela Superior de Música.

Y la miel, y la pimentada molida en tarros de cristal que hace la abuela, y el queso que surge de cortar la leche con el cardo cuajador.

Cancionero popular aragonés que entrega a la imprenta, libro que bien podría llamarse Cancionero de Alvar, contiene cancioncillas que arraigaron en pueblos de Zaragoza (su cuna) Teruel y Huesca (San Juan de Plan, Híjar.

Capítulo IIIº del libro «Voces de la Sierra», que publiqué en 2002 en la Biblioteca de la Huebra, colección dirigida por Manuel Moya y Rafael Vargas, contiene 136 noticias sobre Medicina Popular recogidas en varias sesiones de trabajo.

Rábida o hablar de Colón, se nos ocurrió darnos mutuamente un recital de poesía dentro del Dolmen. Las mujeres ahogan sus voces enflorando las tumbas de los desaparecidos. Fui a verlo con mi «Alosno, palabra cantada», y no sólo me lo orientó, sino que le puso subtítulo y le hizo el prólogo, lo que sin duda me ayudó a publicarlo de inmediato. Auvers sur Oise es de tamaño medio, sin tapias blancas, sino pardas, coronadas de musgo, lugar que acoge a diario, desde temprana la mañana hasta el Sol puesto, una discreta peregrinación de sensibles.

América, en el Cine Mora se podía aprender de tirón en una tarde.

Seisdedos –del que alguien creyó un día que su arte emanaba de la esencia de su apellido, es decir, de<